Se puede cumplir un deseo a través de una reforma: vivir en el corazón de la ciudad en un ático donde el elemento principal es la luz y todo fluye en serenidad.
En el Ático Japandi el espacio es relativo. Aquí los límites entre interior y exterior se diluyen y se genera una atmósfera donde la armonía, la flexibilidad y el orden marcan sus propias normas.






















