
Un vino con
techo propio
2024
Comercial,
Diseño de interiores
Bodegas Casa Rojo nace con una misión clara: crear un espacio que refleje la esencia del vino y que permita disfrutarlo en un entorno inspirador. Un proyecto que une arquitectura y enología, que busca potenciar la experiencia sensorial del visitante.
En este lugar, cada detalle está pensado para que el vino y quien lo disfruta sean protagonistas. Desde la selección de materiales hasta la iluminación, todo contribuye a crear una atmósfera que invita a la calma y la contemplación.





El espacio interior queda conectado visualmente con el medio natural que le rodea a través de grandes huecos que enmarcan el paisaje, a la vez que se encuentran protegidos de la radiación directa del sol por grandes voladizos.
Debido a la climatología de Jumilla, con altas temperaturas en verano e inviernos fríos, se estudió la envolvente del edificio para conseguir gran eficiencia energética y confort interior.






Se apostó por la sencillez del diseño, utilizando materiales tradicionales, como el estuco blanco y la cerámica. La elección de la cerámica responde al color natural de la arcilla, material utilizado a lo largo de los años para la elaboración de vino en ánforas.
El edificio integra la zona industrial y social, sin una distinción aparente desde el exterior. En la zona sur se sitúa las oficinas, zona de catas y visitas enoturísticas; reservando la parte norte y el subsuelo para la elaboración del vino, estancias que necesitan estar protegidas del calor y la radiación solar.






La volumetría del edificio, esencial en sus formas y materialidad, recibe al visitante, y también le despide, siguiendo su camino entre los viñedos.
El paisaje y la trayectoria del sol interactúan con el edificio, y éste parece absorber la esencia del territorio que le rodea, así como los matices de la luz al caer sobre sus materiales y revestimientos.




