Pabellón blanco minimalista con techo volado, piscina en primer plano, palmeras y vista al mar al fondo.

Casa Enmarcada

Vivir escultural

2024

Residencial,

Unifamiliar

Casa Enmarcada se dibuja a partir de una dirección: abrirse al paisaje sin renunciar a la intimidad. La vivienda se apoya sobre una ladera para conectar dos mundos: la montaña que arranca detrás y la ciudad que se despliega al frente.

Cada traza responde a esa idea de equilibrio: buena orientación, privacidad, vida cómoda, y una precisión absoluta en los encuentros.

Aquí, los gestos no son grandes, pero están medidos al milímetro. El volumen inferior, revestido con grandes piezas de porcelánico, actúa como base. El superior, blanco y limpio, reposa sin escalonamientos.

Una casa precisa, contenida, directa.

Al este, la vida introspectiva: una bañera con vistas, un estudio silencioso, la mañana en calma. Al oeste, la vida compartida: el salón de doble altura, la cocina exterior, la piscina, la pérgola que vuela 16 metros sin apoyos. Entre ambos, una planta baja que se cruza de lado a lado, permitiendo que el paisaje atraviese la casa.

Cada encuentro de materiales está pensado.
Cada orientación, medida.
Cada vacío, justificado.

Villa moderna blanca de dos plantas con palmeras, piscina y jardín, vista frontal desde la entrada.
Vivienda moderna de fachada blanca en voladizo con piscina, tumbonas y vegetación en primer plano.
Pérgola blanca minimalista junto a piscina, con palmeras y vista al paisaje, tomada en ángulo bajo.
Fachada minimalista blanca de dos plantas con terraza en voladizo, ventanales de vidrio y mujer de pie en el balcón superior.

Enmarcar
para recordar

Con 16 metros de largo, sin apoyos intermedios, la marquesina define la arquitectura desde el acceso.

Más que un gesto: estructura, sombra, paso, porche. Integra también una barbacoa, un baño y un almacén que prolongan el uso exterior.

Y enmarca el cielo al entrar. Y el paisaje, al mirar desde dentro.

Piscina infinita junto a pérgola blanca minimalista, con tumbonas, palmeras y vistas a montañas al fondo.
Terraza minimalista con piscina, palmeras y mobiliario blanco, vista desde el porche hacia el paisaje.
Voladizo blanco de concreto sobre entrada oscura, rodeado de palmeras, con escalinata en primer plano.
Fachada blanca de casa moderna con celosía vertical, palmeras y cielo despejado, vista frontal a nivel de suelo.
Terraza cubierta con piscina, tumbonas y mobiliario blanco, vista frontal hacia montañas y palmeras.
Salón moderno de techos altos con sofá verde claro, chimenea y vistas a piscina y palmeras.
Pasillo interior en altillo con suelo de madera clara, barandilla blanca y vista a doble altura con cortinas.
Interior minimalista con suelo de madera clara, paredes blancas, cortina translúcida y mujer caminando hacia la cocina.
Interior de estancia con techos altos, mesa de comedor, estantería de madera y sofá gris junto a ventanales.

Una casa
con dos ritmos

El corazón del proyecto es el paso transversal de la luz y el aire.

Desde la montaña de levante hasta el valle de poniente, la planta baja se recorre de extremo a extremo, como si el paisaje la atravesara.

Cada estancia responde a un ritmo: la calma del este, la energía del oeste.

Vivienda moderna blanca de dos plantas con planta baja acristalada, olivo central y césped, vista frontal.
Mujer sentada en el borde de un tejado blanco minimalista, bajo cielo azul despejado.
Voladizo blanco de hormigón sobre patio con olivo, mujer sentada en el borde, cielo despejado.
Ángulo de una vivienda moderna con voladizo blanco y muro de estuco, junto a piscina con palmeras y persona en el agua.
Hombre visto de espaldas entra por una puerta pivotante oscura en un muro estucado beige, luz lateral intensa.

Precisión
y fluidez

La planta primera reposa directamente sobre la baja, sin saltos ni retranqueos.

El estuco blanco contrasta con el porcelánico claro del volumen inferior, generando una lectura limpia y directa.

El gesto no es grandilocuente, pero exige ejecución milimétrica. Y se nota.

El mismo porcelánico reviste paredes, muros, suelos e incluso la puerta de entrada.

El interior continúa con suelo de roble natural claro, para ganar calidez sin perder luz.

Los materiales no compiten: se suman, se repiten, se respetan.

Vista aérea de una piscina rectangular con tumbonas blancas junto a un edificio con celosías de madera.
Muro de hormigón enmarca una terraza abierta con vista al paisaje, donde una mujer camina descalza al sol.
Villa moderna en voladizo con fachada blanca y vidrio, hombre en balcón, vista en contrapicado desde la terraza.
Balcón bajo voladizo triangular con luz LED, hombre de pie, muro de hormigón y plantas.
Fachada angular de estucado color arena con puerta empotrada, vista en contrapicado junto a vegetación y sendero.

La luz como
arquitectura

Un lucernario acompaña la escalera como una línea vertical de luz.

La doble altura del salón eleva el aire y abre la mirada.

Aquí, la luz no solo ilumina: construye.

Pasillo interior minimalista con muros blancos, claraboya cenital y una mujer con vestido blanco mirando hacia la luz.
Interior minimalista de doble altura con balaustrada blanca, vistas a terraza con tumbona y césped exterior.
Salón-comedor de doble altura con sofá turquesa, mesa de mármol y vistas a piscina exterior.
Escalera de madera con iluminación LED integrada bajo cada peldaño, mujer con vestido blanco subiendo los escalones.
Interior minimalista en tonos blancos, con mujer de vestido claro junto a un muro y luz cenital.
Interior con puerta corredera de vidrio abierta a una terraza con mesa y sillas, vegetación y tejados al fondo.
Interior con puertas correderas de vidrio y cortinas blancas, mujer descalza junto a armarios empotrados.
Cocina minimalista blanca con isla, vista en diagonal desde pasillo con muro de estuco gris y suelo de madera clara.
Salón de doble altura con sofá gris claro, cortina blanca al viento y balcón interior superior.
Pasillo minimalista con armarios empotrados blancos, suelo de madera clara y luz indirecta en el techo.
Baño moderno con doble lavabo de encimera, mueble de madera, espejo iluminado y bañera exenta blanca.
Interior minimalista con ventanal de suelo a techo, mujer en balcón y vistas a la costa.

Una casa para ver,
un hogar donde mirar

El volumen superior de la vivienda se abre al paisaje, mirando al horizonte, inundando de exterior todo el espacio interior.

La luz, la brisa gracias a la ventilación cruzada, los espacios intermedios que tamizan la privacidad... son recursos que tomamos gratuitos del propio diseño de la casa.

Nuevamente, el gesto de enmarcar la vista de los que se asoman, se convierte en un espectáculo visual, siempre listo con un simple gesto.

Terraza moderna con barandal de vidrio, cortina blanca en primer plano y piscina al fondo.
Baño moderno minimalista con bañera exenta blanca, paredes de mármol gris y luz indirecta oculta en el techo.
Dormitorio moderno con cama tapizada gris, suelo de madera clara y ventanal panorámico con vistas a colinas.
Villa moderna de dos plantas con piscina, fachada blanca, paneles de madera y vista frontal al atardecer.
Interior minimalista blanco con hueco cenital, mujer con vestido blanco junto a barandilla y escalera de madera.
Villa moderna de dos plantas con fachada blanca y lamas de madera, terraza con piscina, tomada al atardecer.
Villa blanca minimalista con azotea, iluminada por dentro al atardecer, vista elevada sobre urbanización residencial.
Planos arquitectónicos de vivienda unifamiliar, plantas baja y primera con distribución de estancias.
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